La diferencia

Un coto es un marco. Un setal es un sitio.

Un coto puede abarcar varios municipios y miles de hectáreas: te dice dónde está regulada la recolección, no por dónde empezar a andar.

Un setal es una zona concreta y acotada dentro de un territorio, estudiada y descrita por nosotros: qué bosque es, qué suelo tiene, cuándo suele ser su mejor momento y cómo se llega.

Hay setales dentro de cotos y fuera de ellos. Cuando está dentro de uno, la ficha te recuerda qué permiso necesitas: el setal nunca lo sustituye.

Qué incluye

Lo que vas a encontrar en la ficha.

El grado

Dice cuánto sabemos, no cuántas setas hay.

Cada setal lleva un grado de documentación. Es una medida de nuestro trabajo, no una predicción de tu cesta:

  • A+ · Máxima. Lo mejor documentado del catálogo.
  • A · Alta. Bien documentado y contrastado.
  • B · Media. Documentación suficiente, con lagunas conocidas.
  • C y D · En revisión. Zonas todavía en exploración, publicadas como tales.

Un setal A+ no promete más setas que uno B: promete que sabemos más sobre él. Puedes filtrar por grado antes de decidir, y el grado se ve siempre antes de comprar.

Por qué no son públicos

Un setal difundido deja de ser un setal.

Documentar una zona cuesta muchas horas de campo. Y una ubicación que circula libremente puede quedar saturada en una sola temporada: es la razón por la que casi nadie comparte sus sitios.

Por eso las ubicaciones solo se muestran a quien tiene acceso al setal, y el mapa público enseña regiones, nunca posiciones exactas.

Esa decisión también va a tu favor: nadie puede deducir a dónde vas por lo que Mykko muestra en abierto.

La compra

Qué obtienes y a qué precio.

Los límites

Lo que comprar un setal no es.