Cómo se ve un setal en la app

Eliges territorio, miras la ficha y decides. Son capturas de la app; la temporada y el precio son los de cada pantalla.

Lo que trae la ficha

Una parte la ves gratis, para decidir. El resto se abre al comprar.

Antes de comprar

  • 01Qué bosque es

    La especie de árbol dominante, el tipo de suelo y si el bosque es abierto o cerrado.

  • 02Cómo es el terreno

    Superficie en un rango de hectáreas, altitud, pendiente y orientación. Sabes si es ladera o llano antes de mover el coche.

  • 03Cuándo suele ser su momento

    La ventana de temporada mes a mes: si depende mucho de la lluvia, si le afectan las heladas.

  • 04Qué se ha visto por aquí

    Las especies citadas en la zona y su temporada habitual. Es el histórico de la zona, no lo que hay hoy.

  • 05Cómo viene la zona

    La lluvia de los últimos 30 días del territorio, gratis y sin cuenta. Son datos modelados, no de una estación concreta.

  • 06Si quedan plazas

    A la venta, pocas plazas, última plaza o agotado. Sin cifras: lo ves antes de decidir.

Al comprar

  • 01Cómo se llega

    Dificultad de acceso, si hace falta un vehículo alto, dónde dejar el coche cuando procede y navegación hasta el punto.

  • 02Tres mapas para prepararlo

    Satélite para ver cómo es el monte antes de ir, el topográfico del IGN para estudiar caminos y pistas, y el de Mykko descargado para usarlo sin cobertura, con brújula y tu posición.

  • 03Cómo viene el mes

    La lluvia y las temperaturas de los últimos 30 días en el propio setal, y cómo está la humedad del suelo: de encharcado a muy seco. También son datos modelados.

Y así se ve ya comprado

Un setal de verdad, tal cual sale en el móvil después de pagarlo. Lo mismo te llevas tú.

Un coto es un marco. Un setal es un sitio

Setas de sombrero anaranjado asomando entre la pinocha de un pinar.
Pinar, octubre.

Un coto puede abarcar varios pueblos y miles de hectáreas. Te dice dónde está regulada la recogida, no por dónde empezar a andar.

Un setal es un trozo de monte concreto que hemos recorrido buscando setas y que describimos con lo que importa: qué árboles hay, qué suelo pisa, cuándo suele dar y cómo se llega.

Hay setales dentro de cotos y fuera de ellos, y ninguno queda a caballo entre dos: mientras estés dentro del setal, no cambias de coto sin darte cuenta. Si está dentro de uno, la ficha te recuerda qué permiso pide.

Cuánto sabemos de cada sitio

El grado mide la ficha, no la cesta.

Resume lo que hemos podido contrastar de la zona, lo estable que es lo que sabemos de ella y cómo se llega. No dice cuántas setas hay ni si este año va a dar.

  • A+ · Máxima. Lo mejor documentado del catálogo.
  • A · Alta. Bien documentado y contrastado.
  • B · Media. Suficiente para ir, con algún hueco que conocemos.
  • C. Lo esencial para orientarte, con menos detalle.

Puedes filtrar por grado, y lo ves siempre antes de pagar.

Un setal que conoce todo el mundo deja de ser un setal

Un grupo de setas anaranjadas sobre un tocón cortado, en un pinar con hierba.
Pinar, octubre.

Andar y documentar un sitio lleva muchas mañanas de monte. Si la ubicación corre por los grupos, en una temporada está pisoteado. Por eso cada setal se vende a poca gente y, cuando se llenan las plazas, deja de estar a la venta.

En la ficha ves si quedan plazas, pocas, la última o ninguna. No será un sitio solo tuyo, pero tampoco uno que acabe en boca de todos. Si alguien devuelve su compra, su plaza vuelve a quedar libre.

El mapa público enseña comarcas, nunca posiciones. Eso también te cubre a ti: nadie sabe adónde vas por lo que Mykko enseña en abierto.

Qué compras exactamente

Empieza por los cotos, que son gratis

No hace falta comprar nada para usar Mykko: la capa de cotos es gratuita y con ella puedes explorar el territorio antes de decidir si algún setal te interesa.